
Los residentes del Este de Los Angeles expresaron su indignación y frustración en una reunión de la comunidad celebrada el miércoles en Boyle Heights, en la que los participantes se reunieron para hablar sobre los altos niveles de plomo encontrados en las inmediaciones de la planta de reciclaje de baterías.
La reunión fue convocada por el Departamento para el Control de Sustancias Tóxicas (DTSC, por sus siglas en inglés) después de que las muestras de tierra recolectadas en Boyle Heights y Maywood indicaran que todas las viviendas de las 39 analizadas en las inmediaciones de Exide Technologies indicaran contaminación de plomo en la tierra – excediendo los niveles establecidos por California de 80 partes por millón.
La reacción de la comunidad a estos resultados fue dura y los residentes locales urgieron el cierre de Exide y cuestionaron los motivos de DTSC para permitir que la planta de reciclaje de baterías de Vernon continuara con sus operaciones.
El subdirector de Cumplimiento y Respuestas en Casos de Emergencia de DTSC, Brian Johnson, minimizó las denuncias por posible mal obrar por parte de la agencia ambiental del estado diciendo que el departamento ordenó el cierre de Exide el año pasado.
“Nosotros clausuramos a Exide”, dijo Johnson. Pero no tuvimos éxito en el tribunal”.
Johnson se refería a la orden de DTSC emitida el 24 de abril para clausurar Exide, la que el juez Luis A. Lavin del Tribunal Superior de Los Angeles dejó sin efecto el 2 de julio.
Lavin otorgó a Exide la solicitud de interdicto preliminar después de presentar el 10 de junio documentación para el proceso de quiebra.
Muchos miembros de la comunidad cuestionaron la decisión de DTSC de permitir que Exide se encargara de recolectar las muestras de la tierra en vez de delegar la tarea a una dependencia gubernamental o a una agencia independiente.
Johnson contrarrestó diciendo que DTSC estaba supervisando el proceso de recolección de muestras de tierra llevado a cabo por Exide, y que la agencia le había ordenado a la empresa encargarse del muestreo como manera de “hacerla responsable” por la contaminación.
Algunos residentes acusaron a DTSC de mentir sobre el impacto negativo que la contaminación de plomo está teniendo en las comunidades de las inmediaciones.
Se tomaron tres muestras de cada propiedad a diferentes profundidades de la tierra, en cinco ubicaciones distintas del terreno.
Johnson admitió que el contenido de plomo de las muestras aumentó cuanto mayor fue la profundidad de las muestras recolectadas, pero insistió en que la contaminación no representaba amenazas para la salud.
“Los niveles que observamos no presentan peligro para la salud del público”, dijo Johnson.
Sin embargo, estuvo de acuerdo en que existían motivos de preocupación por los niños y madres embarazadas.
Urgió a los residentes a mantenerse alejados de la tierra al descubierto, a lavarse las manos al regresar al hogar después de pasar tiempo en el jardín y a lavar todas las verduras cultivadas en los hogares antes de su consumo.
DTSC también urgió a los miembros de la comunidad a aprovechar los análisis para detectar plomo en la sangre que se ofrecen gratis de abril a septiembre.
Los miembros de la comunidad también cuestionaron por qué Exide continúa operando bajo un permiso provisorio emitido hace 30 años. También cuestionan por qué llevó tanto tiempo comenzar con el análisis de las muestras de tierra y desean saber cuáles son los planes del departamento para el futuro.