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Claudia Camacho-Torres y su familia visitaron a su padre fallecido, Alfredo Camacho, en Evergreen Cemetery para celebrar su vida. Fotos de Art Torres.
El 2 de noviembre, Claudia Camacho-Torres, residente de Boyle Heights, y su familia compartirán recuerdos de sus seres queridos fallecidos mientras disfrutan de tamales, pan dulce y champurrado en Evergreen Cemetery.
Es una tradición que Camacho-Torres recuerda desde su tierna infancia en Guadalajara, México.
“Solíamos ir a la celebración, llevar una olla de comida y rendir nuestro homenaje”, dice Camacho-Torres. “Rezábamos el rosario en el altar de las casas de las personas”.
Luego de mudarse a Boyle Heights a los 7 años de edad, Camacho-Torres dice que su familia continúa honrando la memoria de los fallecidos en el Día de los Muertos mediante una ceremonia religiosa, un altar u ofrenda y una visita al cementerio.
Cuando su padre, Alfredo Camacho, falleció hace dos años de un repentino ataque al corazón, la familia quedó desolada. Pero Camacho-Torres dice que las tradiciones del Día de los Muertos han servido como “una manera de sanación”.
“El Día de los Muertos celebra la vida de los muertos… todo lo que lograron mientras vivían y los recuerdos que compartimos con ellos”, dice Camacho-Torres. “Cuanto más hablamos [de los fallecidos] es como una terapia y es una manera de estar con ellos espiritualmente y de pensar en los recuerdos que compartimos con ellos”.
En su hogar, la familia de Camacho creó un altar con velas, fotos, flores, la cruz del ataúd de su padre y su comida preferida, incluyendo pan dulce y tamales.
Este domingo, Camacho-Torres y unos 20 miembros de su familia pasarán varias horas en la tumba de su padre realizando un picnic y compartiendo un día haciendo catarsis.
Y de la misma manera que ella aprendió de pequeña a celebrar la vida de los fallecidos, Camacho dice que sus hijos, que hoy tienen veinte años, también se han acostumbrado a formar parte de esta tradición anual.
“Saben que es un día especial y entienden por qué y a quién estamos homenajeando”, dice Camacho-Torres. “Eso es muy importante para mí”.