En 2012, el presidente Barack Obama firmó un decreto ejecutivo, la Acción Deferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), que permitía a los inmigrantes indocumentados -aquellos que llegaron al país antes de junio de 2007 cuando tenían 16 años o menos- solicitar autorización para permanecer legalmente en Estados Unidos por un plazo renovable de dos años. DACA también les permitía obtener permisos de trabajo si cumplían con ciertas normas.

DACA ha brindado la oportunidad a cientos de miles de estudiantes indocumentados de trabajar o estudiar en la universidad sin temor de ser deportados, pero durante su campaña, el presidente electo Donald Trump ha amenazado con revocar este programa. En una entrevista concedida a la revista Time, Trump pareció haber suavizado su postura en relación con las personas conocidas “Dreamers” y dijo: “vamos a encontrar una solución que deje a la gente feliz y orgullosa”. Algunos activistas han manifestado escepticismo y afirman que resistirán cualquier ataque contra los “Dreamers”.
El Pulso de Boyle Heights habló con Nelson A. Castillo, abogado experto en inmigraciones y comentador, sobre el futuro de DACA bajo la presidencia de Trump. Castillo, autor de La Tarjeta Verde: Cómo obtener la residencia permanente en los Estados Unidos, señaló que se sabe muy poco sobre lo que realmente pasará cuando Trump asuma la presidencia.
La entrevista en inglés fue corregida y revisada para lograr tanto la longitud como la claridad adecuadas y traducida al español.
¿Qué puede ocurrir con DACA una vez que Donald Trump asuma la presidencia?
El presidente electo ha señalado que va a re-evaluar muchas de las políticas de inmigración, entre ellas, DACA. Debido a que DACA surge por decreto ejecutivo, el nuevo presidente al asumir su cargo puede anularlo. Dado que el presidente Obama no siguió el proceso generalmente complejo para la creación de nuevas reglas y normas, el nuevo presidente puede decir: “Puedo revocar lo hecho hasta ahora de la misma manera que el presidente Obama lo creó. Puedo invalidar DACA sin dar una notificación formal o pasar por todo ese proceso”.
El presidente Obama intentó implementar un decreto ejecutivo adicional para ampliar DACA, con el objetivo de incluir a personas mayores que llegaron a Estados Unidos después del 15 de junio de 2007. El gobierno federal obtuvo un fallo adverso en la demanda judicial presentada ante un tribunal federal [por la ampliación de DACA], que llegó hasta la Corte Suprema y está siendo considerada en la actualidad por un tribunal inferior, estipulándose un mandato judicial que establece que dicha acción no puede ser implementada. Tanto [la versión ampliada de] DACA como la Acción Diferida para Padres de Ciudadanos Estadounidenses (DAPA, por sus siglas en inglés), continúan siendo programas activos, ya que el presidente Obama le ordenó al Departamento de Justica defenderlos ante el tribunal federal, suspender el mandato judicial y ponerlos en marcha. El presidente electo Trump dice que no está interesado en defender dichos programas y que le ordenará al Departamento de Justicia que detenga sus esfuerzos, con lo cual, sería el fin de esta demanda
¿Qué deberían hacer las personas que ya fueron amparadas por DACA? ¿Deberían renovar su permiso de trabajo?
Las personas bajo el programa DACA no deben entrar en pánico. Estos individuos ya tienen fechas de vencimiento que fueron emitidas, y aquellos que solicitaron autorizaciones de trabajo también cuentan con fechas de vencimiento. Todavía no se sabe qué resolverá hacer el nuevo presidente. Si decide terminar con DACA, ¿esto significa que desea que todos vuelvan de inmediato a ser indocumentados y sus permisos de trabajo pierdan validez? También podría decidir no renovar más las solicitudes para el programa DACA. A las personas con solicitudes pendientes se les podría denegar la solicitud y devolverles el dinero por los cargos de procesamiento. También se les podría informar que se continuará procesando sus solicitudes, y en caso de ser aprobadas, se les otorgará un cierto período de tiempo [restante], y luego se desactivará el programa.
En el caso de las personas que buscan renovar, debido a que su plazo está por vencer, pronto sabrán si pueden renovar.
¿Qué pasa con las personas que nunca presentaron su solicitud a DACA, pero estaban considerando hacerlo por primera vez?
Existen todo tipo de escenarios [posibles] y no tenemos toda la información necesaria para todos los casos. Estoy en comunicación con mis clientes y les hablo de los diferentes escenarios.
Obviamente, las personas que nunca presentaron su solicitud a DACA pueden hacerlo ahora ya que continúa en vigor. ¿Cuáles son los riesgos de presentar o renovar su solicitud? Dinero, en primer lugar. Hay que pagar $465 dólares al gobierno para procesar la solicitud. Además, si [un abogado] ayuda con los trámites legales, esto también implica una inversión. Y no es seguro si el gobierno aprobará o no la solicitud.
En el caso de aquellos que ya se inscribieron en DACA, es claro que el gobierno ya cuenta con su información personal en este momento. Sin embargo, para las personas que nunca presentaron una solicitud, corren un riesgo adicional, ya que la base de datos se vuelve una manera fácil de identificar individuos. Se debe informar sobre este riesgo adicional a las personas que nunca han estado bajo el radar del gobierno y presentan su solicitud por primera vez.
¿Sus clientes tienen alguna alternativa a DACA?
Desde el inicio, se sabía que DACA era un programa provisorio que no conducía a la residencia permanente. Este programa no permite la permanencia indefinida en el país, por lo tanto, es responsabilidad de cada inmigrante asesorarse adecuadamente desde el primer momento.
Todo inmigrante indocumentado debe tener siempre presente la pregunta más crucial de todas: ¿cuáles son mis opciones a nivel legal? Por ejemplo, hay personas casadas con ciudadanos estadounidenses o residentes legales permanentes cuyos cónyuges pueden presentar la solicitud por ellos y así comenzar con el proceso para obtener residencia permanente legal. En el ámbito laboral, un empleador puede presentar la solicitud por su empleado o patrocinarlo si lo desea, siempre y cuando la persona tenga las habilidades adecuadas y cumpla con los requisitos establecidos por la ley.
¿Han sido víctimas de un delito? Hay diferentes maneras de obtener la residencia legal permanente. Si nunca hablaron con un abogado, deben hacerlo ahora. Entiendo que esto genera mucho miedo, pero deben hacerlo y espero que el miedo no los paralice. Mi deseo que es busquen asesoramiento lo antes posible.
¿Conoce algunas medidas que puedan revocar la decisión de Trump respecto a DACA? ¿Existe algún grupo u organización que haya dicho que impugnarán la decisión de Trump?
No estoy al tanto, pero no me sorprendería que existiera algún tipo de litigio al respecto. Es posible que un grupo en favor de los derechos de los inmigrantes u otras personas decidieran demandar al gobierno [para permitirles a las personas bajo DACA] con el objetivo de obtener el plazo de tiempo que les fue otorgado inicialmente.
¿Es posible que Trump no cumpla su promesa de revocar DACA debido a su alta sensibilidad política? ¿Cuál es su interpretación de las conversaciones que se están llevando a cabo en el terreno político y sobre políticas acerca de este tema?
Mi esperanza es que el presidente electo Trump asigne a las personas más objetivas para que analicen nuestras leyes migratorias actuales y lo asesoren con imparcialidad acerca del buen o mal funcionamiento del sistema migratorio actual. Desafortunadamente, vivimos en un mundo político con muchas consideraciones políticas. DACA nunca debió haberse implementado, pero desafortunadamente, el presidente no pudo promulgar una ley para otorgar residencia legal a todas las personas que cumplían con los requisitos. Hubo un intento de lograrlo en el Congreso, donde unos años atrás se consideró la Ley “Dream”, pero desafortunadamente ese esfuerzo no llegó a ningún sitio. Esta ley hubiera creado un camino a largo plazo para que las personas obtuvieran la residencia legal permanente.
No quiero que las personas continúen en programas provisorios, como DACA o como el programa de Estatus de Protección Provisoria (TPS, por sus siglas en inglés) que están sujetos a un decreto ejecutivo o las condiciones en sus países de origen. Estos programas no conducen a la residencia legal permanente. Sí es cierto que se les permite trabajar y permanecer legalmente en este país, pero no es lo mismo que la residencia legal permanente. No es sustentable tener un sistema migratorio disfuncional.
Trump afirmó que deportaría a una gran cantidad de inmigrantes indocumentados cuando asumiera su presidencia. ¿Las personas que se encuentran actualmente amparadas bajo DACA corren riesgo?
La logística de deportar a una persona desde Estados Unidos no es sencilla e implica mucho más que detenerlo y luego echarlo del país. Hay que pasar por un proceso legal. Algunos tienen la posibilidad de pelar su caso, presentar una solicitud migratoria que dilate los procedimientos. Los tribunales de inmigración acarrean una cantidad impresionante de casos, por lo tanto, el proceso es largo y no es algo que sucede de un día para otro. No creo que pueda crearse un equipo de agentes de inmigración que persiga a las personas, las ponga en un autobús, tren o avión y las deporte de inmediato. Estoy seguro de que las personas encontrarán una vía legal para detener esas medidas.
Creo que el presidente electo ha evolucionado en su discurso sobre la inmigración. Comenzó con afirmaciones muy generales y últimamente ha acotado sus declaraciones, y lo que ha dicho más recientemente es que va a concentrarse en deportar a los delincuentes extranjeros.
Esto no debería ser una novedad para nuestra comunidad. La administración actual ha deportado una cantidad récord de personas, haciendo énfasis especialmente en extranjeros delincuentes. Existen registros sobre esto. El presidente Obama no asumió su mandato diciendo: “Voy a deportar a todas estas personas, pero siguió dando pasos e implementó todas estas deportaciones. El presidente electo continuará en esta línea, asignando nuestros limitados recursos para intentar deportar a aquellos individuos de la peor calaña en el país, aquellos con extensos antecedentes penales, terroristas, personas que han infringido las leyes migratorias en reiteradas ocasiones. Las más de 700,000 personas que se encuentran actualmente bajo el programa DACA probablemente no cuenten con extensos antecedentes penales.
Y mientras tanto, no sabemos qué se hará con aquellas personas a las que no se va a perseguir. ¿Ejerceremos nuestra discreción, les otorgaremos algún tipo de permiso para trabajar en Estados Unidos para que puedan ser productivos y sustentarse a sí mismos?
¿El gobierno federal puede usar la información de DACA para identificar estudiantes indocumentados y deportarlos?
Se considera que la información es para ser usada exclusivamente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (USCIS, por sus siglas en inglés) y no está previsto el acceso de parte de otros organismos, excepto en el caso de personas que cometieron actividades delictivas u otras acciones que al gobierno le interesa procesar judicialmente. Las personas comunes y corrientes, que probablemente sean la gran mayoría, no han cometido actos que los sitúen bajo el radar de los organismos del orden público. Creo que esa base de datos no es algo que se compartirá. Sin embargo, no lo sabemos en este momento y estas personas ya han compartido la información. Esa es la situación.
En mi experiencia, el gobierno no va a ir tras personas sin antecedentes penales. Existe esa posibilidad, pero mi esperanza es que no suceda.
¿Y cuál es la situación de las personas con casos migratorios pendientes? ¿Deberían preocuparse?
Cada caso es distinto. Es muy poco probable que el presidente electo pueda afectar el proceso que está realizando una persona acogida por la ley actual. El Congreso puede cambiar las leyes migratorias, para bien o para mal, o mantenerlas sin modificaciones.
Esta situación genera temor en muchas personas. ¿Deberían tener miedo? ¿Entrar en pánico?
Creo que es normal que algunas personas tengan miedo. Creo que es algo normal que sienten todos los seres humanos. Sin embargo, ese miedo no puede convertirse en pánico y resultar paralizador, ya que eso no permite que las personas piensen correctamente. Hay que ser proactivo, y hay que serlo desde el primer día, tan pronto se cumpla la mayoría de edad. Las personas pueden haber empezado como menores, pero muchos de ellos son adultos ahora, por lo tanto, deben informarse lo antes posible con un asesor de inmigraciones y explorar sus opciones. Siempre les pido a las personas que no entren en pánico, que intenten continuar con sus vidas con la mayor normalidad posible, que continúen pagando los impuestos si trabajan y que eviten meterse en problemas con la ley.
Foto superior: Estudiantes del Este del distrito escolar de Los Ángeles en un acto de protesta el 14 de noviembre. Foto cortesía de Inner City Struggle.