El gobernador Jerry Brown firmó el miércoles una ley que proveerá $176.6 millones para análisis de detección y limpieza de la contaminación por plomo en las comunidades que rodean la antigua planta recicladora de baterías Exide en Vernon.
Según la oficina del gobernador, los fondos “acelerarán y expandirán la detección y limpieza de residencias, escuelas, centros de cuidado diurno infantil y parques” alrededor de la planta cerrada.
Aunque los fondos vendrán del estado, el comunicado afirma que los costos de limpieza serán exigidos de Exide. Brown propuso los fondos en febrero tras meses de enfrentar críticas por no tomar acción sobre una crisis ambiental en las comunidades del este de Los Ángeles y la legislatura los aprobó esta semana.
Tras décadas de contaminación e inacción, cuadrillas para detectar plomo han estado visitando miles de hogares de Boyle Heights, Commerce, Maywood, Huntington Park y el Este de Los Ángeles durante los últimos meses.

La medida busca evaluar la contaminación del suelo causada por Exide, que el año pasado se vio obligada a cerrar sus operaciones, luego de que se comprobara la fuga de químicos dañinos tanto en el aire como en el suelo. La medida, que algunos consideran que llevó demasiado tiempo en comenzar, es parte de un plan para analizar todas las propiedades ubicadas dentro de un radio de 1.7 millas de la planta, a fin de determinar si existe contaminación de plomo y realizar un programa de limpieza de las propiedades que lo necesiten.
El Departamento para el Control de Sustancias Tóxicas de California afirma que alrededor de diez mil propiedades de la zona, incluidos centros escolares, centros de cuidado infantil y hogares, pueden estar contaminados con plomo.
Los activistas del vecindario consideran que estas medidas son pocas y que los fondos estatales aprobados por el gobernador llegan demasiado tarde. El grupo de vigilancia comunitaria con sede en la iglesia Resurrection en Boyle Heights comenzó a organizarse contra Exide hace tres años, cuando algunos miembros de la comunidad fueron informados sobre la contaminación. Exide mantuvo sus operaciones durante 33 años bajo un permiso provisorio.
“Esto es un abuso contra mi gente y debíamos hacer algo al respecto”, señala el Rvdo. John Moretta, pastor de Resurrection.
La respuesta de las autoridades
Ahora las autoridades buscan enmendar sus actos. Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles, realizó recientemente un recorrido a pie por el Parque García un sábado en Boyle Heights para persuadir a los residentes a que firmaran los documentos necesarios para autorizar que sus propiedades fueran analizadas.
“Exide nos ha quitado mucho y estamos aquí para asegurarnos de que sea devuelto”, dijo el alcalde Garcetti en la conferencia de prensa celebrada en el Parque García.
Si bien el alcalde culpó al estado por la lentitud en la acción, algunos críticos consideran que a la municipalidad también le llevó demasiado tiempo tomar medidas.

Mark López, director ejecutivo de East Yard Communities for Environmental Justice (Comunidades del este en favor de la justicia ambiental), afirma que su grupo boicoteó la reciente conferencia de prensa y el recorrido a pie por el vecindario. Si bien anima a los residentes a inscribirse para recibir los análisis pertinentes, culpabiliza al alcalde por no actuar rápidamente y por no hacer todo lo necesario.
“Necesitamos que la municipalidad comprometa fondos para estos fines, como lo que hizo el condado, para así poder tomar medidas sostenidas para llegar a todos los residentes, analizar las propiedades y poder hacer justicia”, señala López.
López afirma que el condado ha estado analizando el suelo a un ritmo más expeditivo que el estado.
Parte de lo que East Yard Communities intenta hacer ahora, afirma López, es coordinar las medidas del estado y del condado para evitar la duplicación de actividades y recursos. López dice conocer residentes en Commerce cuyas propiedades fueron analizadas dos veces, por diferentes organismos, mientras que las propiedades de otras personas no han sido analizadas. Teme que si esta situación continúa, se agotarán los recursos antes de que todas las propiedades puedan ser analizadas.
Las primeras mil propiedades analizadas el año pasado, tanto por el Departamento para el Control de Sustancias Tóxicas de California como por el Condado Los Ángeles, indican niveles de plomo que requieren de una limpieza.
Los residentes reclaman justicia
Muchos residentes cuestionan la falta de urgencia demostrada por la municipalidad y el estado para tratar este asunto, especialmente después de que la fuga de gas natural en Porter Ranch, ocurrida el año pasado, recibiera tanta atención en los medios y lograra rápidos resultados.
El año pasado, la fuga de gas natural emitió hasta cien mil toneladas de metano en el aire cerca de Porter Ranch, un elegante complejo de viviendas. Tras las quejas de los residentes por los efectos negativos a la salud, más de dos mil residentes fueron reubicados en los siguientes dos meses. El gobernador Jerry Brown declaró estado de emergencia en la región y el Condado Los Ángeles presentó cargos penales contra Southern California Gas Co. por la falta de premura en denunciar la fuga de gas.

Joe Gonzales, residente de Boyle Heights, es uno de tantos que considera que la respuesta de las autoridades a la contaminación causada por Exide ha sido excesivamente lenta, lo que plantea una gran injusticia. Gonzales, de 60 años, afirma que padece cáncer en el cerebro y los ojos, y responsabiliza a Exide y al Departamento para el Control de Sustancias Tóxicas.
“Esto debe limpiarse ya mismo”, dice Gonzales. “Tenemos personas que viven todos los días en esta área de desechos tóxicos”.
Aunque son peligrosos para cualquier persona, los altos niveles de plomo resultan más tóxicos para las mujeres embarazadas y los niños menores de siete años. En el caso de las mujeres embarazadas, el plomo puede causar presión arterial alta, pérdida de memoria y aborto espontáneo, además de daño cerebral en el feto.
Según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades de EE. UU., no se ha identificado un nivel de plomo que resulte seguro para los niños. Incluso los niveles bajos de plomo pueden afectar el desarrollo cerebral, el desempeño académico y la capacidad de prestar atención.
Mientras la planta de reciclaje de Exide mantuvo sus operaciones, procesaba 11 millones de baterías al año. La empresa se vio obligada a cerrar sus puertas luego de que el Distrito de Gestión de Calidad del Aire de la Costa Sur determinara que las emisiones de la planta excedían los niveles permitidos de plomo, además de emplear métodos ilegales para desechar, almacenar y trasportar los desechos peligrosos.
Las autoridades de la salud determinaron que existía un aumento en el riesgo de padecer cáncer y retrasos en el desarrollo en los niños residentes en las comunidades aledañas.
La municipalidad dice estar trabajando directamente con la comunidad e informando a los residentes sobre los análisis pertinentes empleando métodos que los hagan sentir más cómodos. En vez de enviar autoridades que visiten puerta por puerta, están capacitando a voluntarios, principalmente personas jóvenes, para que expliquen a los residentes la importancia de permitir que el Departamento para el Control de Sustancias Tóxicas realice los análisis necesarios para detectar la presencia de plomo. Los residentes han autorizado al departamento a realizar los análisis.
Jennifer Martínez, de 15 años y miembro del Consejo de Jóvenes del alcalde, señala que decidió participar para ayudar a la comunidad, aunque sea residente del Sur de Los Ángeles.
“La gente debe saber sobre esto y deber tomar conciencia para que las futuras generaciones no sufra esta contaminación”, dice Martínez. Tiene pensado continuar informando a los residentes sobre lo que se está haciendo para ayudar.
Según las autoridades de la salud, la campaña de limpieza de las propiedades llevará al menos dos años. Tendrán prioridad las viviendas con los niveles más altos de plomo, con 1,000 partes o más por millón, al igual que los hogares con mujeres embarazadas o niños menores de siete años.
El Departamento para el Control de Sustancias Tóxicas afirma que analizará las diez mil propiedades para julio de 2017 y limpiará alrededor de 2,500 propiedades para julio de 2018. Los propietarios no incurrirán en ningún costo personal a causa del análisis o de la limpieza.
Las personas pueden exponerse al plomo ya sea a través de la respiración o de la ingestión, luego de tocar la tierra contaminada. Antes de que se pueda limpiar la vivienda, se ha pedido a los residentes que tomen precauciones para reducir la exposición, evitando o cubriendo las áreas de tierra al descubierto. Entre otras precauciones, se recomienda quitarse los zapatos antes de entrar y lavarse las manos luego de ingresar a la vivienda. Para los niños, el solo tocar pintura vieja con plomo también es una fuente común de contaminación.
Se anima a los residentes que viven dentro de un radio de 3 millas de la planta a realizarse un análisis de sangre. El Departamento de Salud Pública de Los Ángeles ofrecerá análisis de sangre para detectar la presencia de plomo durante los próximos cinco años y sin costo a toda persona que resida, trabaje o asista a un centro escolar en las áreas próximas a Exide.
Foto superior: El alcalde Eric Garcetti consigue que residentes de Boyle Heights firmen un permiso para que se haga un análisis de detección de plomo en su propiedad. Foto de Ernesto Orozco.
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