
María Ruiz afirma que ya ha soportado demasiada desigualdad en las escuelas del Este de Los Angeles.
Su hijo, estudiante de la Escuela Preparatoria Roosevelt, hace más de cinco años que forma parte del programa para estudiantes de inglés, algo que según Ruiz, podría haberse evitado si las escuelas tuvieran a disposición los recursos adecuados para hacer avanzar a estos estudiantes.
“Estos estudiantes son los más desfavorecidos y los que más necesitan los recursos adicionales”, dice Ruiz.
Los padres y el defensor de la justicia en la educación expresaron sus inquietudes sobre las carencias que las escuelas en las comunidades del Este de Los Angeles han experimentado a lo largo de los años en una reunión de residentes celebrada la semana pasada en InnerCity Struggle (ICS, por sus siglas en inglés), una organización de la comunidad que trabaja por la igualdad educativa.
El objetivo de la reunión fue informar a los padres sobre cómo funciona la ley Local Control Funding Formula (LCFF, por sus siglas en inglés), aprobada por el Senado del Estado de California en el año 2012.
Esta ley histórica transfiere la responsabilidad de establecer las prioridades de gasto de los legisladores en Sacramento a los distritos escolares y exige que se consideren las opiniones de los padres así como también de los representantes de la comunidad y de las organizaciones como ICS, a la hora determinar cómo deben gastarse los fondos educativos.
La ley LCFF promete brindar más recursos para los estudiantes con desventaja económica, los estudiantes de inglés y los jóvenes en programas de crianza temporal.
Para ICS, que representa a las comunidades del Este de Los Angeles, incluyendo a Boyle Heights, Lincoln Heights, El Sereno y las áreas no incorporadas del Este de Los Angeles, es una oportunidad para otorgar autoridad a los estudiantes y los padres a fin de determinar aquellas áreas donde puede generar el mayor impacto.
“La ley LCFF busca asegurarse de que las escuelas que sirven a los estudiantes más necesitados obtengan los recursos necesarios para cerrar las brechas de desempeño y oportunidad que existen en estos vecindarios”, afirma María Brenes, directora ejecutiva de InnerCity Struggle.

Los estudiantes que asistieron a la reunión de la comunidad también compartieron algunas dificultades que han debido enfrentar en las escuelas locales y dieron su opinión sobre cómo se debería gastar el dinero.
Stephanie Orea, que cursa el 12 º grado en la Escuela Preparatoria Esteban Torres, habló sobre las clases de ciencias en las que los estudiantes no pueden realizar los experimentos por falta de materiales.”Estoy aquí porque quiero que los estudiantes que me siguen tengan una situación mejor a la mía”, señala Orea.
Eduardo Pacheco, estudiante del 11 º grado de la Escuela Preparatoria Woodrow Wilson, afirmó que a veces prefiere volver con hambre a casa en vez de comer el almuerzo de la cafetería debido a la mala calidad de la comida.”La comida está generalmente fría y sirven lo mismo una y otra vez”, dice Pacheco.
En los próximos cuatro meses, el Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD, por sus siglas en inglés) tomará decisiones difíciles sobre cómo gastar mejor estos fondos.
Para garantizar que estos fondos sean asignados a la escuela con la mayor necesidad, la organización Community for Los Angeles Student Success (Comunidad para el Éxito de los Estudiantes de Los Angeles), una red de más de 40 socios de la comunidad que buscan lograr mejoras dentro de LAUSD, trabaja activamente para recibir los comentarios de la comunidad.
Algunas de las prioridades identificadas por el grupo son el control local de los fondos, la participación activa de la comunidad, programas y servicios para los estudiantes de inglés y sus familias y distribución equitativa.
Estos fondos escolares prometen brindar un entorno seguro donde los estudiantes del Este de Los Angeles puedan aprender, aunque los servicios integrales, como salud mental, orientación educativa, educación para la comunidad y apoyo académico representan una gran inquietud.
Otros temas tratados por CLASS son el alto índice de deserción escolar entre los estudiantes latinos y afro-americanos, las suspensiones de estudiantes, el bajo índice de graduación y el bajo nivel de desempeño académico.