
Con frecuencia podemos ver a Tony Zapata por la comunidad, luciendo su sombrero militar o su uniforme completo. Lo lleva con mucha dignidad y orgullo.
El residente de Boyle Heights de 69 años sirvió a su país en Vietnam y ahora dedica su tiempo como comandante del Servicio de Veteranos de Guerras en el Extranjero, Sede 4696 en el Este de Los Angeles. Lidera tanto las celebraciones por el Día de la Recordación (Memorial Day) y el Día de los Veteranos de Guerra en Cinco Puntos en Boyle Heights.
Zapata proviene de una familia con una larga tradición en el servicio militar. Uno de sus abuelos sirvió en la Primera Guerra Mundial. Su padre y dos hermanos sirvieron en la Segunda Guerra Mundial. Dos tíos participaron en la guerra en Corea y un hijo sirvió en Kuwait.
En su trabajo actual con los veteranos de guerra, Zapata establece una buena sintonía con los jóvenes y los mayores, y también con aquellos que se enfrentan a adicciones a las drogas y al alcohol, a la falta de hogar y otros problemas, como el trastorno causado por el estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés).
Zapata colaboró recientemente para lograr un proyecto de viviendas asequibles en Boyle Heights, el primero de este tipo en el vecindario. Este proyecto está programado para inaugurarse el próximo otoño.
Sylvester Foley, periodista del Pulso de Boyle Heights dialogó con Zapata sobre su inspiración y su trabajo en la comunidad. La entrevista fue adaptada para ganar mayor claridad y espacio.
PBH: ¿Podría describir algunas de sus responsabilidades como comandante del Servicio de Veteranos de Guerras en el Extranjero (VFW, por sus siglas en inglés)?
Zapata: Nos aseguramos de ofrecer servicios de rehabilitación para los veteranos con discapacidades y otras necesidades del país. Ayudamos a las familias de los hombres y mujeres caídos en el servicio al asegurarnos de que cuenten con los cuidados apropiados.
En esta comunidad, una comunidad de inmigrantes, también promuevo lo que llamo “el sentir estadounidense” a través de la educación. Hablo en las escuelas del vecindario sobre el patriotismo, lo que significa el Día en Memoria de los Caídos en la Guerra, el Día de los Veteranos de Guerra, el 4 de julio.
PBH: ¿Por qué le parece importante enseñar a la comunidad sobre el significado de estos eventos?
Zapata: Son pocas las personas que conocen el significado de estas fechas. No es simplemente otro día festivo para disfrutar de una parrillada o un picnic. Me gustaría que estos días recibieran el respeto que merecen. En el Día de la Recordación debemos dedicar un momento a lo largo de la jornada para pensar en aquellos hombres y mujeres que dieron sus vidas por este país.
PBH: ¿De qué manera sus experiencias personales, tanto durante la guerra como después, afectaron su deseo de ayudar a otros veteranos?
Zapata: Vietnam fue una guerra con muy poco apoyo popular. No recibimos el trato que hoy tienen los veteranos. Cuando volví de Vietnam a Sacramento había manifestaciones en protesta contra la guerra. Nos insultaban y yo no entendía por qué.
PBH: ¿Cuáles son algunos de los obstáculos a los que se enfrentan hoy los veteranos de regreso al país?
Zapata: Hoy el sistema está demasiado recargado con jóvenes que regresan al país, y es difícil lograr el ingreso a algunos de estos programas. Siempre intento lograr que los jóvenes que necesitan beneficios médicos sean los primeros en la lista. Y hoy también es difícil conseguir un empleo.
PBH: ¿Cuáles son algunos de los temas que surgieron durante sus reuniones mensuales en el servicio VFW?
Zapata: Los veteranos son nuestra prioridad. Queremos ayudar a todos los veteranos que podamos. Trabajamos con veteranos sin hogar. Cuando un veterano sin hogar necesita ayuda, lo remitimos a la Administración de Beneficios para Veteranos en el centro de la ciudad o en el Oeste de Los Angeles. Allí les realizan evaluaciones, y si desean recibir ayuda, les informan a dónde dirigirse y qué hacer.
PBH: ¿Considera que el problema se debe a que los veteranos no saben dónde obtener ayuda o el motivo es que no quieren recibir ayuda o no están dispuestos a acudir a otros?
Zapata: Los veteranos saben donde obtener ayuda, especialmente hoy día. Antes de dejar el servicio, tienen un consejero con quien hablar que les da toda la información. En su mayoría son los veteranos de Vietnam los que viven debajo de un puente. Están al tanto de la Administración de Veteranos, pero para obtener una vivienda hay que esperar, y algunos de los veteranos con los que he hablado dicen que lleva demasiado tiempo.
PBH: Hablando de vivienda, ¿podría contarnos un poco sobre el nuevo proyecto de viviendas asequibles para veteranos en Boyle Heights?
Zapata: Trabajé con la Corporación de la Comunidad del Este de Los Angeles (ELACC, por sus siglas en inglés). Formé parte del comité responsable de las 32 unidades que estamos construyendo en el vecindario. Participé en el programa, tanto en la recaudación de fondos como en la construcción. Los apartamentos son para veteranos que reciben una pensión y son discapacitados. Las viviendas deberían finalizarse en algún momento entre octubre y noviembre.
PBH: Con frecuencia hay muchas campañas de reclutamiento militar en los vecindarios de bajos ingresos, y los jóvenes se enlistan debido a la falta de oportunidades o de educación. ¿Cuál es su opinión sobre esto?
Zapata: Hago énfasis en la educación. Hablo con los jóvenes en la preparatoria sobre la educación, sobre ir a la universidad y también a los centros universitarios de la comunidad. Si luego deciden enlistarse en las fuerzas armadas, tendrán un título y podrán ser líderes. Y así pueden convertirse en oficiales, y eso es diferente.