Mientras miles de residentes luchan contra la devastación causada por una serie de incendios forestales en el Condado de Los Ángeles, personas de todo el sur de California se están uniendo para organizar esfuerzos de socorro.
Durante el fin de semana, iglesias, cafés y centros comunitarios de todo el Este de Los Ángeles organizaron sus propias campañas de donaciones para ayudar a los afectados por los incendios y los cortes de energía.
Decenas de personas acudieron a los centros de donación y descargaron sus autos repletos de artículos esenciales como mantas, botellas de agua y pañales, mientras otros ayudaban a clasificar y organizar ropa, juguetes y artículos de higiene personal.
Para Lisa Marie Pimentel, Pasadena ocupa un lugar especial en su corazón. Es la ciudad natal de su esposo y donde se establecieron durante unos años después de casarse. Al ver cómo los incendios forestales habían devastado el vecindario, la pareja que ahora vive en Glendora, comenzó a buscar lugares para donar y apoyar a los afectados.
Pimentel, de 53 años, se encontró con el centro The Wall Las Memorias en Boyle Heights, una organización comunitaria de salud y bienestar que atiende a latinos LGBTQ.
“Traje cosas en las que la gente no siempre piensa, aparte de la ropa. Libros para colorear, crayones, libros para que los niños mantengan su mente ocupada y se entretengan”, dijo Pimentel.
A unos pasos de distancia, mientras otro grupo descargaba su vehículo, las donaciones se derramaban del asiento trasero. Ammie Centeno, de once años, llegó con su familia desde el Este de Los Ángeles y llevó dos bolsas con juguetes coloridos para niños, pañales, alimentos enlatados y productos de higiene a The Wall Las Memorias. Las donaciones luego serían llevadas al restaurante Nativo de Highland Park que se encargaría de su distribución.





Los centros de donación recibieron alimentos, ropa, productos de higiene y más. Fotos de Andrew Lopez y Carol Martinez.
“Vine aquí para donar algunos de nuestros juguetes y alimentos a las personas que perdieron sus hogares en el incendio”, dijo Centeno. “Es importante donar porque algunas personas perdieron sus hogares y no tienen nada y para nosotros, tenemos muchas cosas para poder compartirlas con las personas que no tienen nada”.
A solo dos millas al este de The Wall, InnerCity Struggle, una organización de defensa comunitaria sin fines de lucro, organizó una entrega de donaciones para los afectados por los incendios y aquellos en el Este de Los Ángeles que lidiaron con cortes de energía y mala calidad del aire.
Las oficinas de la organización en Whittier Boulevard tenían salas de reuniones repletas de cajas de agua, bolsas de croquetas para perros y cajas de mascarillas N95, entre muchos alimentos. Habían estado recibiendo donaciones de gente de toda la ciudad.
Ahí, Divine-Faith Johnson comenzó a descargar bolsas de productos de higiene femenina y cajas de agua de su vehículo. La joven de 23 años creció en Altadena y Pasadena y tiene familiares en Malibu. El estrés que padecían estas comunidades era desgarrador, afirmó.
“Soy voluntaria y conduzco a cualquier lugar de Los Ángeles que me necesite”, dijo Johnson. “Hay mucha necesidad de agua y de productos de higiene femenina… quiero decir que todo el mundo necesita de todo.”
“Cuando lo pierdes todo, necesitas todo lo que puedas conseguir”.
Johnson vio a la comunidad uniéndose para ayudar a los necesitados como una muestra de resiliencia entre los angelinos. La residente de West Hollywood calificó la movilización de “galvanizante”.





Los voluntarios llegan de todas partes para apoyar los esfuerzos en Boyle Heights. Fotos de Andrew Lopez.
“Creo que dice mucho sobre Los Ángeles para los forasteros que pueden pensar que Los Ángeles es superficial, pero cuando necesitamos unirnos como comunidad lo hacemos”, dijo Johnson. “Incluso en comunidades que no se ven afectadas, solo ver la cantidad de personas que se unen para apoyar a personas que no conocen y que nunca conocerán es extremadamente reconfortante y, honestamente, una bendición. Es una de las cosas más positivas que surgen de esto”.
La ayuda de la comunidad es exactamente lo que esperaba la Concejal de la ciudad de Los Ángeles, Ysabel Jurado, cuando ayudó a organizar eventos de donación en todo el Distrito 14 del Ayuntamiento, después de que estallaran los incendios en todo el Condado de Los Ángeles. Jurado organizó una entrega de donaciones el viernes en el Ayuntamiento de Boyle Heights y tuvo que detener las donaciones después de recibir cientos de artículos de ropa, alimentos y mantas de personas de todos lados de Los Ángeles.
El lunes, más de 30 miembros de la comunidad llegaron como voluntarios para ayudar a clasificar la ropa y cargarla en cajas para su distribución. Jurado dijo que su oficina estaba centrando sus esfuerzos en Boyle Heights para utilizar esta comunidad como centro de distribución para todo el Distrito 14 debido a su ubicación central y la distancia a los incendios forestales.
“Hemos visto una oleada de apoyo. Ha habido mucho apoyo, ya sean productos de higiene, alimentos, mantas o ropa. Es muy crucial para el trabajo que queremos hacer remediar también el problema de las personas sin hogar y sin vivienda”, dijo Jurado.
Jurado dijo que su equipo está en el proceso de hacer una lista de organizaciones a las que pretenden donar las cajas de ropa, mantas y alimentos mientras continúa ampliando el personal de su oficina para servir mejor al distrito de un cuarto de millón de personas.
Viva Padilla, residente de Boyle Heights y activista local, llegó al Ayuntamiento de Boyle Heights alrededor de las 11 a.m. del lunes y comenzó a liderar equipos de otros voluntarios para ayudar a doblar y organizar la ropa.
“Hoy me presento en Boyle Heights. Estoy ayudando a la gente a clasificar la ropa porque la ropa es esencial. Me alegro de ver que esto sucede”, dijo.

Entre los voluntarios se encontraba David Anguiano y su madre Alicia. Mientras tomaba un descanso de clasificar la ropa, Anguiano se rió al admitir que invitó a su madre sin que ella supiera a qué se había comprometido.
Dijo que simpatizaba con las personas afectadas por los incendios y que sentía la responsabilidad de retribuir en estos tiempos difíciles.
“Creo que es bueno ponernos en su lugar. Creo que si estuviéramos en una situación así, estaríamos muy agradecidos de recibir ayuda”, dijo Anguiano. “Solo estamos tratando de hacer lo mejor que podemos para ayudar”.