La ciudad de Los Ángeles avanzará con los planes para instalar una cerca metálica de aproximadamente 2,4 metros de altura alrededor de todo el perímetro de MacArthur Park a partir de este otoño. Según funcionarios municipales, el parque permanecerá abierto durante las obras y la cerca será retirada en el futuro.
La iniciativa busca mejorar el mantenimiento del parque, facilitar la realización de actividades al aire libre y reforzar la seguridad frente a las preocupaciones persistentes por el consumo de drogas en la vía pública, la gente en situación de calle y la delincuencia dentro y en los alrededores del parque. Una vez instalada la cerca, el parque cerrará durante la noche y volverá a abrir cada mañana.
Sin embargo, Jimmy Kim, director general del Departamento de Recreación y Parques de Los Ángeles, aseguró que la estructura no está pensada como una solución permanente.
“A medida que logremos estabilizar a la comunidad y al barrio, la idea es que la cerca también se retire”, afirmó durante una reunión pública realizada el 8 de junio en la escuela primaria MacArthur Park Elementary. “Además del cercado, vamos a sumar más actividades y otros elementos de seguridad para crear un entorno más controlado. Sin portones, es difícil mantener ese control”.
El proyecto se desarrollará en dos etapas. La primera, prevista para el otoño e invierno de este año, consistirá en la instalación de una cerca metálica verde de unos 2,4 metros de altura alrededor del parque, similar a los que ya existen en Lafayette Park y en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA).
La segunda etapa, programada entre el invierno y la primavera de 2027, se enfocará en incorporar elementos artísticos y decorativos a la cerca. Los vecinos podrán participar en el diseño de esas intervenciones y, según Kim, la ciudad trabajará junto a artistas locales para desarrollarlas.
La propuesta fue presentada en una reunión a la que asistieron Kim, representantes de la oficina de la alcaldesa Karen Bass, del Distrito 1 del Concejo Municipal y del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD). El encuentro se produjo pocos días después de que otro proyecto de embellecimiento urbano incorporó bolardos esféricos naranjas y rojos, maceteros con árboles y retiró una cerca provisoria sobre la calle Alvarado.
Kim explicó además que todo el parque quedará cercado y que cada una de las esquinas contará con accesos abiertos y senderos para peatones.
Dudas entre los vecinos de MacArthur Park
Algunos residentes de Westlake que participaron de la reunión dijeron que no están convencidos de que la cerca, por sí sola, resuelva los problemas del parque.
María M. Villalobos, una jubilada de 78 años que vive en la zona desde hace aproximadamente una década, opinó que los problemas de MacArthur Park tienen que ver principalmente con la gente en situación de calles, las adicciones y la escasa aplicación de las normas, cuestiones que requieren otro tipo de soluciones.
“Creo que tiene que haber algo más fuerte”, dijo Villalobos. “Estos problemas no están desde hace días o meses. Están desde hace mucho tiempo”.
Aunque considera que la cerca podría ayudar en cierta medida, sostiene que sólo será efectiva si la ciudad también aborda las causas de fondo. Entre otras medidas, propuso construir más edificios cercanos al parque para asistir a personas en situación de calle y a quienes enfrentan problemas de consumo de drogas.
“Cada día está peor”, aseguró.
Qué planea la ciudad fuera de la cerca
Jocelyn Domínguez, subdirectora de participación comunitaria de la alcaldesa Karen Bass, afirmó que la ciudad continuará impulsando acciones para asistir con los problemas sociales en los alrededores del parque de manera paralela al proyecto de la cerca.
Destacó el trabajo del equipo CIRCLE (Crisis and Incident Response through Community-led Engagement), que opera las 24 horas en MacArthur Park realizando evaluaciones para tratamientos de adicciones y conectando a las personas con distintos servicios de asistencia.
“Trajimos un equipo específicamente para MacArthur Park para asegurarnos de realizar evaluaciones relacionadas con el consumo de drogas y acercarnos a personas que puedan estar en situación de calle o necesiten otro tipo de ayuda, garantizando que tengan acceso a esos servicios”, explicó Domínguez.
Como parte de los esfuerzos para mejorar el parque, Kim también mencionó varias obras recientes, entre ellas la instalación de nuevo césped, mejoras en los baños, cámaras de seguridad, reparaciones de iluminación y renovaciones en las áreas de juegos infantiles.
Por su parte, Diana Vicente, asesora territorial principal del Distrito 1, señaló que la cerca es solo una parte de una estrategia más amplia para invertir en MacArthur Park y en el barrio que lo rodea.
Vicente destacó iniciativas como los equipos de limpieza, programas de prevención de la violencia, mejoras en la iluminación, actividades para jóvenes e inversiones en infraestructura alrededor del parque.
El rol de la policía
El capitán Ben Fernandes, de LAPD, indicó que la policía será responsable de asegurar el parque durante las horas de cierre y continuará realizando patrullajes regulares una vez que la cerca esté instalada.
“LAPD continuará con sus operativos de control dentro y alrededor del parque”, afirmó Fernandes. “Hemos intensificado nuestras operaciones y estamos trabajando con nuestros socios federales para asegurarnos de que los vendedores de drogas desaparezcan de la zona”.
Fernandes se refería a dos recientes operativos conjuntos de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y LAPD en MacArthur Park y sus alrededores, enfocados en presuntas actividades de narcotráfico y pandillas, aunque también dirigidos contra el consumo de alcohol en la vía pública y otras infracciones.
Una oportunidad para recuperar el parque
Para algunos vecinos y trabajadores de la zona, la cerca representa una oportunidad para volver a usar el parque con tranquilidad.
Rosa Sánchez, vendedora ambulante y participante de la reunión, contó que ya no se siente cómoda permaneciendo en el parque como antes. Vive en la zona desde hace casi 30 años y recordó que solía caminar por el parque y hacer ejercicio con frecuencia. Pero hoy en día evita hacerlo porque no se siente segura.
“Ahora mismo no hay seguridad”, dijo Sánchez. “Ya no se puede caminar ni hacer ejercicio como antes. Da miedo porque no hay protección”.
A su juicio, la cerca podría ser útil siempre y cuando venga acompañada de más presencia de seguridad en la zona.
Sánchez trabaja actualmente a unos 15 minutos a pie del parque y explicó que dejó de vender cerca de MacArthur Park porque ya no se sentía segura. Sin embargo, aseguró que consideraría regresar si las condiciones mejoran.
“Si hubiera más seguridad, quizás volvería”, dijo.
Los residentes interesados en recibir información sobre futuras reuniones comunitarias relacionadas con el proyecto pueden escribir a admin@themorcosgroup.com o llamar al (310) 479-4727.