Maria Delgado, 68, says she feels more relaxed after taking yoga classes. Photo by David Galindo.

Un poco más allá del ruido de la autopista 101 y de la Plaza Mariachi existe un pequeño salón dentro del Boyle Hotel en Cummings Block que funciona como un refugio hacia la paz.

Una quietud armoniosa se apodera de las personas, jóvenes y mayores, mientras extienden sus alfombrillas de yoga y se concentran en la respiración…

Hace un año, María Delgado, de 68 años, comenzó a tomar clases de yoga en The People’s Yoga LA, un grupo que ofrece clases de yoga a comunidades en el Este de Los Angeles. La noche después de su primera clase de yoga, Delgado pudo dormir como no lo había hecho antes, y desde entonces no falta a ninguna clase.

“Tengo más elasticidad, más relajado el cuerpo y la mente. Me siento muy bien”, dice Delgado.

Si bien el yoga ya ganó popularidad en Los Angeles, todavía no es algo cotidiano en Boyle Heights. Sin embargo, varios grupos y personas que desean cambiar esta situación, ofrecen clases en comunidades del Este de Los Angeles, haciéndolas accesibles para el residente promedio.

“Pensé que el yoga era sólo para los jóvenes”, dice Delgado. “Pero necesitaba hacer ejercicio por mi salud”.

Lauren Quan-Madrid, de 30 años y nacida en Boyle Heights, cofundó The People’s Yoga LA en septiembre 2012. Deseaba darles a los miembros de la comunidad la oportunidad de probar algo nuevo.

Antes de comenzar a enseñar yoga, Quan-Madrid dice que debía trasladarse a zonas más acomodadas, como Pasadena o Marina Del Rey, para tomar clases. “Mirando a mi alrededor, me di cuenta de que no había nadie en la habitación que se pareciera a mí o a mi familia. Y pensé, ‘algo tiene que suceder’”.

Apto para todos

Muchas personas en Boyle Heights pueden pensar que el yoga no es para ellas. Pero los aficionados al yoga dicen que es una disciplina para todos, no sólo para aquellos que pueden pagar, tienen elasticidad o son delgados. Quieren erradicar esas ideas negativas sobre el yoga.

Juan Larios, instructor de yoga que empezó a enseñar hace más de 10 años en Weingart East Los Angeles YMCA, dice que se trata de educar al público.

“La mayoría de las personas no entiende esta disciplina (del yoga). Nuestra cultura es principalmente católica o evangélica, por lo tanto, si les pedimos que se crucen de piernas para hacer un canto, esto les resulta algo muy diferente”.

Hoy día se practican muchos tipos de yoga en el mundo, desde estilos calmos y restauradores a otros que exigen un fuerte ejercicio. Los estudios asocian al yoga con un mejor estado físico y de salud, incluyendo mejoras en la postura, elasticidad y energía, además de prevención de lesiones y pérdida de peso.

En algunos casos, las personas prueban el yoga esperando eliminar toxinas, curar lesiones y tratar enfermedades crónicas.

Los estudios de investigación indican que el yoga puede reducir inflamaciones provocadas por ciertas enfermedades crónicas, y otros beneficios para la salud continúan bajo estudio.

Delgado afirma que antes de comenzar a practicar yoga, se encontraba al límite de ser diagnosticada como diabética. Considera que el yoga le ayudó a evitar padecer esta enfermedad.

“Después de tres meses de empezar yoga, me bajó el azúcar, me bajó el colesterol malo,   entonces mi doctora se sorprendió. ‘ ¿Qué hizo?’, me preguntó. Sólo hice yoga”.

También ofrece beneficios psicológicos

Danielle Román, profesora de medicina deportiva en la University of Southern California (USC) afirma que además de los beneficios físicos, el yoga también nos ayuda psicológicamente.

“En nuestra sociedad, todos estamos estresados”, dice. “Todos hacen demasiadas cosas. Si pudiéramos tomar al menos 5, 10 o 15 minutos para descomprimirnos, esto nos ayudaría a sentirnos más relajados. El yoga aumenta ese sentimiento de relajación”.

Larios está de acuerdo. Dice que la mayoría de los estudiantes en su nuevo estudio o en las clases que enseña en el Este de Los Angeles sufre estrés.

“El principal factor de estrés en la comunidad es el dinero. Las personas pierden su empleo y a veces una sola persona es la que trabaja”, dice.

Estella Carrillo, estudiante de Larios, trabaja como administrativa encargada en la Oficina del Asesor Impositivo del Condado Los Angeles. Describe lo exigente que era permanecer sentada durante horas en su trabajo, sin tener la oportunidad de estirar el cuerpo o tomar un descanso.

Después de abandonar su rutina regular de ejercicio, Carrillo, de 48 años, sufrió pulsaciones cardiacas irregulares y problemas de tiroides. Se sentía más lenta y comenzó a subir de peso.

“Un día, vi a un compañero de trabajo en una silla de ruedas y me dije, ‘No quiero terminar así, tengo que   hacer algo’”, dice Carrillo.

Así fue que comenzó a tomar las clases de Larios y notó que se sentía más calma en cada clase. Carrillo dice que después de dos meses de hacer yoga, el médico le suspendió el medicamento para la tiroides.

Experiencias como la de Carrillo son fuente de inspiración para Larios y Quan-Madrid.

Si bien Quan-Madrid y Larios pueden enseñar yoga en zonas más acomodadas y ganar más dinero, dicen que es importante mantener su práctica en Boyle Heights, su lugar de origen, ya que desean ayudar a los residentes a experimentar algo que de otra manera no estaría a su alcance.

“Los beneficios son muchos al ayudar a las personas que se enfrentan a desafíos, sean los que sean” comenta Quan-Madrid. “Son demasiado buenos como para que las personas que viven en comunidades de bajos ingresos no los puedan disfrutar”.

People’s Yoga  ha recaudado más de 10,000 dólares para abrir un estudio de yoga en el área de el este de Los Angeles. El grupo espera abrir en el verano de 2014.

David Galindo is a recent graduate of Bravo Medical Magnet High School. He enjoys running competitively, working with computers and traveling on buses. He now attends the University of Redlands.

David Galindo se acaba de graduar de la Escuela Preparatoria Magnet Francisco Bravo de Carreras Médicas. Le gusta competir en carreras, trabajar con computadoras y viajar en autobús. Este otoño comenzó sus estudios en la Universidad de Redlands.

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