Luis Guzman, who lost his job as California went into shutdown, relies on the bus the to get around. As an undocumented worker who will not be recieving any money from the federal stimulus package he tries to limit all interaction and will go so far as not to greet people, because he simply can't afford to get sick.

Por JOSIE HUANG/LAist

Publicado originalmente el 20 de abril de 2020

Los trabajos comenzaron a desaparecer para Eva, una taquera de Boyle Heights, a la vez que los gérmenes y los miedos del coronavirus viajaban por toda la ciudad.

Una fiesta de quinceañera se canceló fiesta. La taquiza para una compañía, eliminada. 

Entonces, el mes pasado, su esposo perdió su empleo de costurero en una fábrica de ropa.

De repente, pagar la renta de abril comenzó a parecer imposible de pagar.

Al igual que más de dos millones de californianos, tanto Eva como su esposo están en el país sin documentos – es por eso que ella no quiere usar su apellido. Sin números de seguro social, ninguno de los dos puede recibir el seguro por desempleo o un cheque de estímulo federal para atar cabos en su hogar hasta que pase la pandemia.

“Me hace sentir triste el que no recibamos ayuda [del gobierno]”, dijo Eva, que vino a los EEUU de México en 2001. “Pagamos nuestros impuestos y hacemos lo que nos corresponde”.

Durante una reunión por Zoom con otros padres, Eva habló con desesperación sobre cómo asegurarse de que siempre hubiese un techo sobre sus dos hijos adolescente. Después, un activista comunitario de  Parent Revolution, que estaba en la llamada, le dijo sobre un fondo recién creado.

“Me hace sentir triste el que no recibamos ayuda [del gobierno]. Pagamos nuestros impuestos y hacemos lo que nos corresponde”.

EVA
TRABAJADORA INDOCUMENTADA

Para su alegría y alivio, Eva recibió por correo un cheque de $500 –casi una tercera parte de los $1,600 que necesitaba para cubrir la renta de abril.

‘UN POQUITO DE ESPERANZA’

A lo largo y ancho de L.A., líderes locales y organizaciones no gubernamentales están identificando hoyos en las llamadas “redes de seguridad” de los inmigrantes no regularizados y han creado fondos de alivio, apoyados por filántropos y donantes de base.

La Koreatown Immigrant Workers Alliance ha estado entregando cajas de comida y asistencia en efectivo. Al igual que el Pilipino Workers Center. En Malibú, los jornaleros que aplanan matorrales y limpian las casas de playa han iniciado su propia campaña GoFundMe.   

La National Day Laborer Organizing Network, ONG basada en Pasadena, ha creado su fondo “red de seguridad” (“Safety Net” Fund). Hasta el momento, $10,000 han sido entregados a cada uno de los 10 centros de jornaleros que opera en el sur de California para entregar en incrementos de $250. Algunos de los jornaleros que los han recibido han hecho videos mostrando su agradecimiento.

“El dinero no es mucho, pero no se puede imaginar la reacción de los jornaleros cuando reciben estos recursos” dijo el director ejecutivo de NDLON, Pablo Alvarado.

El cheque de Eva llegó del fondo One Family L.A, lanzado hace unas pocas semanas por líderes comunitarios como Ana Ponce, la directora de Great Public Schools Now. Ponce reconoció que estas dotaciones de una sola entrega representan arreglos de corto plazo.

“El dinero no es mucho, pero no se puede imaginar la reacción de los jornaleros cuando reciben estos recursos”.

PABLO ALVARADO
DIRECTOR EJECUTIVO NDLON

“Pero sí le da a las familias un poquito de esperanza”, dijo ella. “Sí hace que las familias sientan que hay personas que se preocupan por lo que les está pasando a ellos”.

Ponce dijo que más de medio millón de dólares han sido recaudados hasta ahora y más de 200 familias se han beneficiado. La meta es ayudar a un total de 4,000 hogares sobrevivir la pandemia.

#RecallGavinNewsom

Esfuerzos como el de One Family L.A. son parte del carácter distintivo de California, donde los más altos niveles del gobierno reconocen a los trabajadores indocumentados que laboran en los campos, las fábricas y los restaurantes – algunos de los cuales continúan haciéndolo mientras otros californianos se quedan en la casa.

El 14 de abril, el alcalde de L.A. Eric Garcetti presentó el fondo “Angeleno” para entregar tarjetas de débito con montos de $700 a $1,500 a hogares necesitados, independientemente de su estatus migratorio.

El día siguiente, el gobernador Gavin Newsom anunció un fondo de apoyo de $125 millones para inmigrantes indocumentados – $75 millones en dólares de contribuyentes y $50 millones en donaciones filantrópicas.

“Sentimos un sentido profundo de gratitud hacia las personas que viven con miedo de ser deportadas pero que continúan resolviendo las necesidades esenciales de decenas de millones de californianos”, dijo Newsom.

El gobernador señaló que los inmigrantes no regularizados – uno de cada 10 trabajadores en California – pagaron más de $2,500 millones de dólares en impuestos locales y estatales el año pasado. (Los inmigrantes pueden procesar sus “taxes” usando el llamado número “ITIN” (“Individual Taxpayer Identification Number”), lo cual es una práctica común.

“El pagarle esencialmente a inmigrantes ‘ilegales’ para que se queden en los Estados Unidos es un acto sin conciencia. Deberíamos ayudarle a irse a sus hogares. Si perdieron sus empleos, sus razones para quedarse aquí desaparecieron”.

MARK KRIKORIAN
DIRECTOR EJECUTIVO CENTER FOR IMMIGRATION STUDIES

Poco después del anuncio, el hashtag #RecallGavinNewsom comenzó a ser tendencia en Twitter, a la vez que los críticos de la llamada inmigración “ilegal” comenzaron a criticar al gobernador por usar fondos de los contribuyentes para darle a cada hogar que calificara entre $500 y $1,000.

Mark Krikorian, director ejecutivo del Center for Immigration Studies, dijo que al ofrecer ayuda financiera a inmigrantes que están aquí “ilegalmente”, los oficiales gubernamentales están sancionado el que se viole la ley.

“El pagarle esencialmente a inmigrantes ‘ilegales’ para que se queden en los Estados Unidos es un acto sin conciencia”, dijo Krikorian. “Deberíamos ayudarle a irse a sus hogares. Si perdieron sus empleos, sus razones para quedarse aquí desaparecieron”.

TIEMPO DE ‘HACER LAS COSAS DE FORMA DIFERENTE’

Pablo Alvarado, el director ejecutivo de NDLON, dijo que el debate sobre si “los indocumentados deben ser protegidos [durante las crisis nacionales] no es nuevo”.

“Este no es un momento para decir, ‘Hey, estos son seres humanos de segunda clase”, dijo Alvarado. “Este es el momento de hacer las cosas de una forma diferente”.

Alvarado pertenece a un grupo de defensores de los derechos de los inmigrantes que están presionando al gobierno estatal a hacer más que entregas de cheques de una sola vez que, dado el límite en fondos, solo llegarán a una fracción del más de un millón de trabajadores del estado que no tienen documentos.

“Este no es un momento para decir, ‘Hey, estos son seres humanos de segunda clase. Este es el momento de hacer las cosas de una forma diferente”.

PABLO ALVARADO
DIRECTOR EJECUTIVO NDLON

Ellos apoyan campañas para implementar perdones de renta e hipotecas y enviar más dinero a bancos de comida y distritos escolares para que puedan alimentar a más familias necesitadas.

Otra idea es abrir el programa California Earned Income Tax Credit (CalEITC) a los inmigrantes que no han podido recibir el reembolso en el pasado porque presentaron sus impuestos con un número de “ITIN” en vez de con un número de seguro social.

Eso es un cambio que promueven entidades como el grupo de legisladores latinos y los líderes religiosos de The Industrial Areas Foundation. Además, la coalición IAF le está pidiendo a Newsom que autorice pagos pandémicos de $1,200 a todos los trabajadores de bajos recursos que califiquen para el crédito impositivo, independientemente de su estatus migratorio. Esa es la cantidad que la mayoría de los contribuyentes recibirán en cheques federales de estímulo.

“Nuestros inmigrantes hacen de California un hermoso estado”, dijo el miembro de la coalición IAF, el padre Arturo Corral, cuyo ministerio incluye a parroquiales sin papeles en el centro de L.A. “Siempre tenemos que pedirle [al gobernador] que haga lo mejor que pueda”.

‘UN LUGAR PARA ESTAR SEGURO’

Nadie sabe cuando la mayoría de la gente podrá volver a trabajar de forma segura. Lo que sí queda claro es que la pausa actual significa que la necesidad se está volviendo mucho mayor que lo fondos disponibles.

De eso dio muestra el fondo Angeleno de Garcetti. La página web y las líneas telefónicas se sobrecargaron cuando más de 450,000 personas se apuraron, durante un periodo de tres días, para cumplir con la fecha límite de la primera ronda de aplicaciones.

Eva, la taquera de Boyle Heights, aplicó para la tarjeta Angeleno pero no está contando con que sea una de las personas seleccionadas al azar.

Ahora, está tratando de ver cómo va a pagar la renta de mayo. Quedarse en su apartamento parece ser ahora más crítico que antes.

“Tener  un hogar y un lugar donde estar seguro es de veras importante”, dijo Eva”.

Este reporte ha sido traducido por Boyle Heights Beat y publicado con permiso de Southern California Public Radio. © 2020 Southern California Public Radio. Todos los derechos reservados.

LAist is powered by you. We are an audience-funded nonprofit news organization, and the home of LAist.com and LAist 89.3 FM.

Our mission is to help people make sense of life in Southern California through reporting that is useful, thoughtful, and deeply connected to our communities.

Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *