
Para Olivia Chumacero las hierbas siempre han sido parte de su vida. Cultiva sus propias hierbas, enseña una clase sobre las propiedades curativas e incluso tiene un blog dedicado a las hierbas.
“Uso remedios para todo lo que nos pasa”, dice Chumacero de 63 años. “Usamos remedios naturales para aliviarnos. Toda mi vida, he usado solamente medicina orgánica y otras técnicas para curar mis malos estados o los de mi familia”.
El blog de Chumacero, Everything Is Medicine (Todo es remedio) se centra en remedios de hierbas y cómo pueden usarse para curar enfermedades. Como miembro de la tribu Raramuri del Copper Canyon de Chihuahua, México, Chumacero subraya la importancia de basarnos en la naturaleza para mantenernos sanos y evitar las enfermedades. Como consultora del Parque Histórico Estatal de Los Angeles ubicado en el centro de la ciudad, Chumacero incluye en su blog fotografías de sus clases, a menudo para promocionar la conservación de la naturaleza.
“Nuestra cultura ha perdido la información”, dice Chumacero. “Se ha despreciado porque ha aparecido una medicina química y fabricada. Todos esos químicos [en las medicinas] nos han dañado”.
Los remedios caseros son plantas con propiedades curativas. Generalmente se usan como té o aceite para frotar. Hay remedios para tratar la diabetes, la presión arterial alta y el estrés. La mayoría de estas plantas pueden encontrarse en los supermercados, almacenes e incluso en los jardines de las viviendas residenciales.
Los remedios continúan siendo una parte importante de la historia de Boyle Heights. El uso moderno de las hierbas para curar enfermedades es la continuación de una antigua cultura que continúa existiendo. Los expertos afirman que los remedios brindan diversas opciones a la comunidad, ofreciendo más oportunidades para que las personas aprendan más sobre sí mismas.
En el México antiguo, los aztecas usaban remedios a base de hierbas para curar las enfermedades. El Códice Badiano, un libro azteca ilustrado publicado en 1552, es el tratado médico completo mexicano más antiguo que se conoce, en el que se detalla el uso de una gran cantidad de hierbas.
Algunos medicamentos de uso masivo, como la aspirina y la penicilina, derivan de plantas, hongos y otras fuentes naturales. Sin embargo, los remedios naturales más populares entre los hispanos no están generalmente procesados ni regulados y se debe conocer la hierba para lograr un uso eficaz.
Chumacero, residente de Solano Canyon, observa que los remedios a base de hierbas pueden encontrarse en todas partes. Para comprobar esta afirmación, invitó al Pulso de Boyle Heights a acompañarla a Hazard Park, una popular área municipal de 26,5 acres ubicada entre la Escuela Preparatoria Magnet Bravo y el County + USC Medical Center.
Allí Chumacero recogió salvia y romero, observando cómo “las plantas silvestres pueden considerarse medicinales”. Chumacero luce vestimenta modesta y habla con sencillez, sin embargo, gracias a los conocimientos que ha recibido que fueron transmitidos a lo largo de las generaciones, ofrece información detallada y precisa sobre cada planta que identifica.

Chumacero no es la única persona que defiende la eficacia de este tipo de remedios. Proyecto Jardín cultiva hierbas medicinales en su jardín cerca del White Memorial Hospital. Y un grupo de residentes de Ramona Gardens creó recientemente “Nuestra Cultura Cura”, un libro corto que incluye una lista de remedios a base de hierbas. En este libro, los miembros de la comunidad comparten experiencias de su infancia con hierbas medicinales, las que se han transmitido desde tiempos ancestrales, además de incluir algunas recetas que usan para curar enfermedades.
Algunos de los co-autores recomiendan la menta piperita, la manzanilla y el orégano para las molestias estomacales, el anís para las alergias, la menta para el dolor de garganta y el aceite de coco para la pérdida de cabello.
Rosada Esparza, la persona responsable de compilar las recetas del libro, afirma que la meta del proyecto fue “crear una red dentro de la comunidad, porque estas personas son parte de los individuos indocumentados y sin seguro médico, y queremos que puedan establecer su propia red de salud”.
A pesar de la popularidad de los remedios en toda la comunidad hispana, los médicos continúan siendo cautelosos en lo que concierne a ciertos remedios a base de hierbas.
Los remedios son “tan vitales e importantes como cualquier otra cosa, quizás incluso más importantes que la medicina tradicional”, dice la Dra. Elena Esparza, quiropráctica que trabaja en Boyle Heights. Pero advierte que educarse en el tema es importante. “Si uno no sabe lo que está tomando y solo prueba hierbas, esto puede hacer más mal que bien”, dice. “Es fácil cometer un error”.
La Administración Nacional de Alimentos y Fármacos (FDA) regula todos los productos que “dicen tratar, curar, mitigar o prevenir las enfermedades”. Un portavoz de FDA señaló que la administración no regula las hierbas producidas comercialmente que no hacen este tipo de afirmación o que son remedios caseros.

Boyle Heights tiene unas 10 botánicas. Francisco Quiroz es dueño de Botánica Reina de México en El Mercadito, una tienda pequeña repleta de paquetes de hierbas apilados uno sobre otro.
“Esta botánica tiene más de 50 años”, dice Quiroz. “Yo sí uso los remedios en mi alimentación”.
Quiroz, Esparza y Chumacero todos hacen énfasis en que las personas deben informarse y asumir responsabilidad por su propia salud.
“La demanda depende de la persona y de la temporada”, dice Quiroz. “En el calor, se venden mucho más las plantas para el riñón. Al no tomar agua la gente puede sentir cosas raras en su riñón. Se puede usar la cola de caballo, doradilla, taray, o palo azul para tratar el dolor”.
Quiroz cree que algunas hierbas medicinales deben regularse. “Hay muchas plantas que no se deben vender en el mercado”, dice. “Entonces, tienen que tener control pa’ que la gente no se dañe”.
Pero es un creyente empedernido. “Sin sobarte te curo, porque las plantas son lo que te dan el servicio”, dice.