Cynthia recuerda el sonido del llanto de su hija de 1 año mientras intentaba explicar desesperadamente por teléfono cómo el incendio del almacén de Lineage había afectado económicamente a su familia.
Había dejado de trabajar como vendedora ambulante debido a la mala calidad del aire, y su familia no sabía cómo pagaría su renta ese mes.
“Sentía que, no sé, me estaba volviendo loca”, dijo Cynthia, quien decidió no compartir su apellido debido a preocupaciones relacionadas con su estatus migratorio.
Cuando la madre de 32 años se comunicó con Lineage para solicitar ayuda, le dijeron que no cumplía con los requisitos para recibir asistencia, aunque su casa en el este de Los Ángeles estaba a menos de 1.5 millas de distancia. La empresa dijo que su programa de ayuda estaba destinado únicamente “a quienes viven más cerca del almacén”.
“Estábamos lo suficientemente cerca para recibir el humo y las cenizas, pero no para recibir ayuda”, dijo a Boyle Heights Beat.
Cynthia es una de varios residentes que dicen haber quedado fuera de la asistencia de Lineage debido al lugar donde viven. Residentes que viven fuera del límite establecido dicen que respiraron el mismo humo, olieron el mismo hedor y sufrieron dolores de cabeza, náuseas y facturas elevadas de servicios públicos, al igual que sus vecinos que sí cumplían con los requisitos para recibir ayuda.
Su pregunta ha sido sencilla: Si el aire no tiene fronteras, ¿por qué nosotros sí?

¿Quiénes cumplían con los requisitos para recibir ayuda de Lineage?
Casi 800 viviendas dentro de un área designada cumplían con los requisitos para recibir asistencia de Lineage durante sus labores de recuperación, según la empresa. La ayuda incluía purificadores de aire, mascarillas, aires acondicionados, alojamiento temporal, vales para alimentos, asistencia para pagar servicios públicos y ayuda económica, que con frecuencia era entregada puerta a puerta por la empresa.
A principios de este mes, Lineage dijo que había brindado apoyo al 90% de los 797 hogares dentro del área designada y que había gastado más de $3.3 millones en las labores de recuperación y ayuda. El director ejecutivo de Lineage, Greg Lehmkuhl, dijo a Boyle Heights Beat que la empresa había intentado varias veces comunicarse con los hogares restantes.
“Nuestra línea telefónica bilingüe sigue abierta”, dijo Lehmkuhl. “Seguimos comprometidos a apoyar a la comunidad”.
Lineage presentó por primera vez un mapa que delimitaba el área más cercana al almacén cuando anunció una nueva ronda de ayuda durante una reunión comunitaria el 9 de julio.
Después, el mapa se amplió para incluir las 797 viviendas y una parte más grande del este de Los Ángeles después de que la supervisora del condado de Los Ángeles, Hilda Solis, presionara para obtener más apoyo, según su oficina.
Ahora, el mapa abarca los hogares ubicados entre Union Pacific Avenue y la autopista 5, Los Palos Street y Herbert Avenue, todos a menos de una milla del almacén de Lineage.

Por qué importa el límite
El mapa ampliado aún dejó fuera a residentes como Cynthia, quien vive con su esposo y su bebé a solo una cuadra al norte de la autopista 5.
Pero significó que residentes como Joaquin Angeles, quien vive cerca de Eastman Avenue Elementary School, sí cumplirían con los requisitos.
Angeles, sin embargo, dijo que la ayuda ha sido insuficiente.
“No nos han dado lo que realmente necesitamos”, dijo Angeles.
Angeles dijo que su familia recibió un purificador de aire sin filtros y un aire acondicionado defectuoso que se apaga después de apenas cinco minutos. Aún no ha recibido el crédito de $200 de Southern California Edison que Lineage prometió.
El 25 de agosto, más de dos meses después de que se incendiara el almacén, su familia pudo mudarse a un Airbnb durante casi tres semanas. Aunque esto les permitió finalmente respirar y dejar de preocuparse por los químicos que pudieran permanecer en el aire, Angeles dijo que la ayuda llegó demasiado tarde.
Para entonces, su esposa y su hijo ya habían acumulado facturas médicas de más de $1,300 cada uno por visitas a la sala de emergencias debido a falta de aire, infecciones respiratorias y sarpullidos dolorosos en la piel.
“Uno no tiene dinero de sobra, pues. Uno está rentando y va día a día”, dijo Angeles. “Aparte de lo enfermo, es un golpe psicológico a uno. Se siente uno discriminado, se siente uno que no les importa”.

¿Quién creó el límite?
No está claro quién identificó inicialmente las 797 viviendas.
Lineage dijo que no creó el mapa. Un portavoz de la empresa dijo que el mapa se originó con el Comando Unificado de Recuperación de Boyle Heights, un lugar centralizado integrado por departamentos municipales que fue establecido para coordinar las actualizaciones durante el proceso de recuperación.
El grupo opera bajo el Departamento de Manejo de Emergencias de la ciudad y fue creado por instrucciones de las órdenes ejecutivas de la alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, para acelerar la limpieza y recuperación tras el incendio de Lineage. El Departamento de Manejo de Emergencias no respondió a múltiples consultas sobre el origen del mapa.
La oficina de la supervisora Solis dijo a Boyle Heights Beat que no tuvo participación en el mapa original, pero abogó por ampliar el área.
Obtener ayuda no ha sido fácil
Los residentes que viven fuera del límite han tenido que buscar recursos alternativos por su cuenta.
“El viento no tiene límites, ¿por qué harían un mapa?”, recuerda Cynthia haberse preguntado mientras hacía largas filas en los centros de recursos de la ciudad y el condado.
Al principio, las agencias municipales y del condado ofrecieron albergues temporales, purificadores de aire y mascarillas, y posteriormente agregaron clínicas móviles de salud, tarjetas de regalo para alimentos y centros de recursos en Boyle Heights y el este de Los Ángeles. Pero los residentes también reportaron que fueron rechazados en centros de distribución dependiendo de si vivían en Boyle Heights o en el este de Los Ángeles.
Muchos recurrieron a organizaciones sin fines de lucro que ya trabajaban en la comunidad.
Durante su búsqueda, Cynthia logró conseguir un purificador de aire de InnerCity Struggle, una tarjeta Visa prepagada de $500 de El Centro de Ayuda y que Proyecto Pastoral cubriera su renta de julio. Compró un aire acondicionado de $250 para hacer frente al calor insoportable del verano y un monitor de aire personal de $300 para vigilar la calidad del aire fuera de su casa.
Otros no han tenido la misma suerte.
Maria Duran, una residente de Boyle Heights que vive fuera del límite de asistencia de Lineage, dijo que llamó al 311 para recibir un purificador de aire, pero le dijeron que se habían agotado. Más tarde se enteró de que Proyecto Pastoral había dejado de aceptar solicitudes para asistencia con el alquiler y los servicios públicos debido a una lista de espera de más de 1,500 personas.
“Todos estamos siendo afectados. Yo me siento frustrada. Me siento decaída”, dijo Duran.
Tres meses después del incendio, Duran tiene dificultades para pagar una factura de servicios públicos que casi se triplicó durante el verano. Sigue lidiando con una irritación persistente en los ojos que ha alterado su vida diaria.

Las organizaciones sin fines de lucro no han podido satisfacer la demanda
Angela Gutierrez, coordinadora de organización comunitaria de Proyecto Pastoral, dice que la demanda de ayuda refleja la magnitud del desastre.
Gutierrez vive a aproximadamente una milla de Lineage y dijo que también estaba frustrada por no cumplir con los requisitos para recibir asistencia de la empresa.
“Para mí era como, nos abandonaron por los códigos”, dijo Gutierrez. “Pero para Proyecto —para mí— no hay código postal. Para mí, todos son iguales. La ayuda es igual”.
Proyecto Pastoral recibió cerca de 1,500 solicitudes de ayuda antes de cerrar su aplicación tras el incendio. La organización ayudó a cubrir el alquiler y las facturas de servicios públicos de residentes que vivían principalmente a 3 millas de Lineage, extendiendo la ayuda de emergencia a familias que vivían hasta en Monterey Park. Sus fondos de asistencia para los afectados por el incendio se agotaron la semana pasada.
“Me da tristeza, me da coraje porque la gente fue afectada por Lineage—pero hay personas que fueron afectadas mucho más lejos”, dijo Gutierrez.
¿Hay más ayuda en camino?
Lineage dijo que sigue comprometida a proporcionar recursos a los aproximadamente 80 hogares que aún no han recibido asistencia.
“Hemos estado trabajando durante semanas para asegurarnos de apoyar a todos en esta área que el condado y la ciudad determinaron que fueron afectados”, dijo Lehmkuhl.
La empresa no indicó si planeaba ampliar su límite de asistencia.
La concejal del Distrito 14, Ysabel Jurado, está impulsando fondos adicionales para la recuperación tras el incendio de Lineage. El miércoles, el Concejo Municipal de LA aprobó una moción para explorar la creación de un fondo de hasta $10 millones para apoyar a la comunidad afectada.
Para residentes como Cynthia, la necesidad es urgente. Ya está atrasada con su renta y está usando una tarjeta de crédito para pagar artículos de primera necesidad.
En el este de Los Ángeles no incorporado, Angeles dijo que se debería hacer más para ayudar a las familias afectadas.
“No es pedir favor, simplemente pedir justicia”, dijo.